martes, 7 de octubre de 2008


No miento al decir,
que apoyado en la curva grandiosa,
pido indiferencia a mi columna vertebral
y paciencia prestada a los objetos tendidos.

Dentro del deseo,
semejando delirios inflamados,
en enrrollamientos cabalísticos,
viene la firma de la serpiente.

Forman mi palabra cortada,
labios de noche, mirar de agua, espumas de opio.
Entre tu sangre y la mía
amándose se deshacen los vestuarios.

Cuando me miras,
mi espíritu recibe su salario.
Entonces:
mi pensamiento se puebla de juguetes.
Siento la fragancia del temblor,
la vibración de augustas levaduras,
el volcamiento escondido.

Cuando te veas,
mis ojos agradecidos mojan la flor del instante.
Entonces:
mi cantar enmohecido
le habla a la cítara del universo,
a las incomenzadas verdades,
al dialecto no tocado.

1 comentario:

______Nadie dijo...

Hola m’ija
Como esta?
No sé si es idea mía pero el texto
Me recordó canciones de lucybell y saiko
Perdone por la comparación, pero a primera leída
Sentí cosas así.
A la Segunda leída encontré medio cachondo lo escrito
Y pensé ‘será realmente ese el carácter del texto? o
Seré yo?, o quizás la primavera?’
Me gusto, te toma y te deja el poema.
Eso es diferente.
Y simple
Y lo simple es lo
Mejor

Saludos Tamarin
Por cierto, gracias por tu post tan documentado
Abrazos :)